J. R. R. Tolkien y la Poesía
Entre las hadas sagradas y los olmos de Kortirion i
Por Germán Ríos, ‘Aldarion’
La extensa obra poética de Tolkien abarca desde sus inicios literarios, que datan de 1910 (Morning es el poema más antiguo del que se tiene constancia, si exceptuamos un limerick escrito para su tutor el Padre Francis Morgan en 1904), hasta aproximadamente 1962, cuando verá la luz su único poemario originalmente concebido y publicado: The Adventures of Tom Bombadil and Other Verses from the Red Book; sin embargo, si en marzo de 1916, la editorial Sidgwick & Jackson lo hubiera aceptado, Tolkien, que tras el denominado ‘Concilio de Londres’ en diciembre de 1914 ya tenía claro que quería ser poeta, como le había expresado a su íntimo amigo Geoffrey Bache Smith: ‘Aquel concilio fue (…) seguido en mi caso personal por el hallazgo de una voz para todo tipo de cosas contenidas, y una tremenda apertura para todo’, habría visto como se imprimía su primer libro, The Trumpets of Faërie, una antología poética que recogía unos veinticinco poemas compuestos entre 1910 y 1915, entre los cuales se encuentran algunos de sus mejores ejemplos de este temprano periodo: The Last Voyage of Ëarendel (Éalá! Éarendel Engla Beorhtast); A Faërie: Why the Man in the Moon Came Down Too Soon; Sea-Song of an Elder Day; You and Me and the Cottage of Lost Play; Kôr: In a City Lost and Dead; The Shores of Faery; The Happy Mariners; A Song of Aryador o Kortirion among the Trees.
Detengámonos por tanto en uno de ellos en particular, el ‘gran y noble poema’ (como lo describió Geoffrey Smith) Kortirion among the trees, escrito entre noviembre de 1915 y mediados de 1916 (si bien es cierto que Tolkien volvería a revisarlo momentáneamente en 1917, y de forma completa en 1937, e incluso con bastante posterioridad, en torno a 1961 o 1962, rebautizándolo en ese momento como The Trees of Kortirion, dado que pensaba incluirlo en su poemario sobre Tom Bombadil, aunque finalmente decidiera descartarlo: ‘Los árboles es demasiado largo y ambicioso, y aun si se lo considerara lo bastante bueno, haría que el barco se fuera a pique’ le escribió a su editor, Rayner Unwin, el 5 de febrero de 1962; no obstante, si decidió añadir otros dos poemas que ya habrían aparecido en su antología sobre Faërie, también con nuevos títulos: The Man in the Moon Came Down to Soon, y Princess Mee, que en 1916 se denominaba Princess Nî).
En Kortirion, podemos ver como se reflejan un tanto las distintas influencias en la que podríamos desglosar estos primeros años de la carrera literaria de Tolkien, comenzando por el tremendo influjo que causó en él la figura del poeta místico católico Francis Thompson (que para ese entonces ya le había inspirado otras dos composiciones: Wood-Sunshine, o el mencionado You And Me and the Cottage of Lost Play, en los que se detectan rastros de Sister Songs y Daisy, respectivamente), cuyo eco más evidente se hace presente en la expresión ‘seven Lampads’ recogida del poema To my Godchild (Francis M. W. M.), o la propia concepción de las hadas (Elfos) como ‘criaturas bellas, pequeñas y delicadas’, en palabras de otro de sus grandes amigos, Christopher Wiseman, que danzan, y cantan, entre la floresta (o la arboleda), o bien en un claro del bosque, algo que, por otro lado, es muy propio de la época victoriana, así como del romanticismo tardío inglés.
i El presente artículo, que ECM publica por gentileza de la Fonoteca Española de Poesía, procede de la conferencia Tolkien y la poesía efectuada el pasado 26 de marzo de 2025 por Germán Ríos, ‘Aldarion’, en el marco de los XXIV Encuentros con Tolkien que organiza la delegación zaragozana (smial de Khazad-dûm) de la Sociedad Tolkien Española, una asociación cultural fundada en 1992 cuyo objetivo es la promoción, difusión y estudio de la obra de John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973).