San Gabriel tierra adentro (micronovela de la fe cansada), de Gabriel Ramos
Por Alberto Hernández
Gabriel Ramos se vale de la poesía para elaborar una historia en la que nadie sale ileso.
“En San Gabriel, tierra adentro, el polvo no es sólo paisaje: es memoria
(…) la fe sirve para olvidar”.
Gabriel Ramos
“Se apoyó en los brazos de Damiana Cisneros e hizo intento de caminar. Después de unos cuantos pasos cayó, suplicando por dentro, pero sin decir una sola palabra. Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras”.
Juan Rulfo: Pedro Páramo
1
Esta es una novela corta, pero también un libro de cuentos autónomos. Esta es una novela cuyas alucinantes imágenes nos conducen a pensar en la soledad, en esa que en las provincias mexicanas hemos leído en libros de cuentos y visto en películas en las que el polvo, empujado por el viento, lo borra todo, lo convierte en una bola de ensueños en los que el espectador es también parte de una alucinación.
Estamos en un pueblo, en San Gabriel, como en esa Comala de Pedro Páramo y El llano en llamas, como aquella Santamaría de Onetti, tan distinta de las dos primeras pero que contienen la misma desolación en la que se mueven los personajes. O en el Macondo de las tantas anécdotas de García Márquez. Nuestra cultura, la de los pueblos de América Latina, pese a ser bullangueros, sobre todo los del norte caribeño, suelen ser también personajes que hacen de la soledad un canto a sus existencias. En San Gabriel los actantes se mueven como sombras, habitados por ese polvo interior que luego los convertirá en fantasmas, en pensamientos, diálogos y silencios que combinan con el paisaje. Se trata entonces de un pueblo donde todos se conocen, donde todos esconden o muestran sus misterios como si se tratara de un acuerdo colectivo.
Cada capítulo es un cuento, pero me atrevo a afirmar que cada uno de ellos es una novela. De manera que la idea de novela total es una composición de cuentos breves que respiran como novelas en construcción.
2
San Gabriel tierra adentro es un conjunto de historias que se podrían leer a partir de la última página hasta la primera. O abrir el libro a mitad de lectura y continuarlo en otras páginas. Podría calificarla como una novela plural o un ensayo donde caben todas las conjeturas.
Sí, es una novela corta cuyo tema es la fe cansada de un pueblo, así como ha ocurrido con casi toda nuestra novelística, con todo el esplendor de nuestros personajes imaginados e imaginables. San Gabriel tierra adentro alucina al lector porque lo encierra en la psicología de cada personaje. Es una novela de nuestra gran tristeza, de nuestra depresión. Es una novela corta, breve, de nuestro cansancio, de nuestro agotamiento histórico. Cada sujeto se desplaza con el peso de una fe extraviada, perdida.
También es una novela/poema. Una novela escrita con la estructura de un poema en el que caben los personajes de una imaginación desbordada. La escritura de Gabriel Ramos es tan poética que se aproxima a un poema extenso en el que quienes entran en él se ven reflejados en su propio pasado, sobre todo los que han vivido en pueblos pequeños.
Hemos sido Comala, Macondo, Santamaría…, somos San Gabriel, esa tierra profunda que nos define. El personaje protagonista se multiplica, aunque es el pueblo mismo el que delinea las características de los actantes.
El texto breve concibe la novela y los cuentos o relatos conciben un universo en el que cada sujeto ocupa una vocación. Es un constructo que no limita las posibilidades narrativas. La libertad del autor nos permite imaginarnos, conjeturarnos, inventarnos para luego regresar a una realidad mareante, alucinante.
Gabriel Ramos se vale de la poesía para elaborar una historia en la que nadie sale ileso. Todos los personajes, en su protagonismo, crean referenciales, tanto así que es posible seguir el relato una vez leída la última página.
3
La sequía, esa permanencia que se elabora como metáfora: una definición que encontramos en cada una de las conductas de los personajes. Huir del pueblo o quedarse. La vida fuera, la muerte adentro, por eso “…la fe sirve para olvidar”.
En San Gabriel, irsees una forma de morir.
La desesperanza, el agobio, el silencio, la naturaleza muerta de un paisaje seco que se interioriza en los personajes. Ellos son esa naturaleza. El viento cruzó el pueblo por última vez parecía llevarse algo invisible: las risas, los pasos, la costumbre (…) Y fue como si San Gabriel respirara una vez más —sólo una— antes de entregarse, sin quejarse,
al polvo.
Los relatos, los que se convierten en una novela, llevan estos títulos:
El calor como dios, El regreso del tráiler, Fonda Camino Vejo, El sermón del padre Hilario, Silvia y el político, Las fiestas de San Gabriel, Las desapariciones pequeñas, Café con polvo, El noticiero local, Los perros del silencio, Los rumores, El apagón, La misa sin fieles, El retrato de Marta, Chano y las botellas, La luna que no llega, El río seco, El niño que pinta santos, El último periódico, Castañeda y los cuerpos, Doña Amparo apaga el fogón, El incendio del palenque, Silvia se va, El regreso del polvo y La fe detenida.
Así, el último respiro de la memoria polvorienta de un pueblo que se asemeja a todas las aldeas de casi todos los vecindarios rurales de nuestra perdida fe continental, situada en un paisaje bautizado como San Gabriel.